jueves, 13 de agosto de 2015

Hoy como ayer


“La lluvia cae sobre Montevideo hoy como ayer 
y no habrá nada especial…
Las palabras en la misma situación un lugar 
y su gente en la misma dirección. 
La lluvia cae sobre Montevideo hoy como ayer 
solo será un día más. 

   Plaza de los Bomberos, Montevideo. Agosto, 2015.

Las horas que van pasando hoy como ayer 
terminan conmigo y con los demás. 
Otro día en la misma pudrición un reflejo de la gente 
en la misma condición. 
La lluvia cae sobre Montevideo hoy como ayer 
solo será un día más…”



Los Traidores


martes, 11 de agosto de 2015

Notas negras

“Es rara la forma en que los montevideanos nos relacionamos con los artistas callejeros en un país lleno de artistas: pasamos delante de ellos como evitándolos o ignorándolos, como si les tuviésemos asco o miedo. No sé, quizás creemos que somos demasiado de salón o que la poesía y la calle, es decir la vida, son ámbitos radicalmente distintos”.

Apegé

De Ángeles sobre Berlín. Ciudad Ocre.
la diaria. 22 de mayo, 2014. Página 7.

    Peatonal Sarandí, Ciudad Vieja. Montevideo, junio 2014.

domingo, 9 de agosto de 2015

En la amarga espera

La noticia del fin de semana: Amodio Pérez. Vino a presentar su libro Palabra de Amodio, terminó declarado en tres juzgados por causas diferentes.

Varios periodistas llegaron a primera tarde a los Juzgados de Bartolomé Mitre y Juan Carlos Gómez en la Ciudad Vieja por la foto del día. Se hizo la noche y aún estaban a la espera. Al parecer el ex tupamaro quedó en libertad pero sin fronteras.

En la esquina del Juzgado de Juan Carlos Gómez. Ciudad Vieja, Montevideo. Agosto, 2015.

sábado, 8 de agosto de 2015

Martín pescador

Para muchos hombres la pesca es un simple hobby. 
Para otros tantos, es la vida. Su vida.


Maldonado, Piriápolis. Junio, 2014.







lunes, 3 de agosto de 2015

Al maestro con cariño

“No seremos maestros al servicio del privilegio,
seremos maestros al servicio del pueblo”.
Julio Castro

Hebe Castro, docente de Historia, necesitaba apoyo con la diaria y ardua tarea de educar. Alguien que la ayudara. Recurrió a su padre, Julio. Julio Castro. Niño de escuela rural. Luego, hombre de campo y maestro. Un educador con mayúscula. De esos que dejan huellas. Profundas huellas. De sus puños nació, entonces, el documento de 30 páginas “Julio Castro y la enseñanza de la historia: los desafíos de una propuesta vigente”. Lo que fue, en principio, la escritura de un padre a su hija. Después, de un docente a otro. A varios, miles. Hasta el 2014 fue inédito. Ese año Hebe decidió donar un manuscrito original a la Biblioteca Nacional.
Hoy, a 38 años de la ejecución de Julio, y a casi 4 años (21 de octubre de 2011) de la aparición de sus restos en una fosa del Batallón 14 de Toledo (Canelones), el Movimiento de Educadores por la Paz y la Comisión de Educación de la Cooperativa Magisterial, rindieron homenaje al también periodista. Un periodista comprometido con los hechos y la sociedad de su tiempo. Junto a Carlos Quijano, fundó Marcha, el emblemático semanario que marcó a tantas generaciones posteriores. Pero sus pensamientos no siempre fueron simpáticos, expresó Miguel Soler, otro gigante de la educación, y protagonista del encuentro. Uno de sus entrañables a amigos.

Sin imaginar el lamentable protagonismo que tiene la violencia en la sociedad actual, en las instituciones educativas, Julio planteaba, antes de la dictadura, las “verdades amargas”, las injusticias de una sociedad patriarcal y violenta, relató Miguel, a cuento de las denuncias de Cecilia, una estudiante de Magisterio que mostró indignación y angustia por cómo se lleva a cabo la formación, entre otras cosas, por “la humillación con la que algunas maestras tratan a sus alumnos”. “Qué hago acá”, se preguntó muchas veces Cecilia. Y en ese amigable y próspero diálogo entre ella, sus compañeros de magisterio y Soler, el maestro les recomendó luchar por trasmitir una educación con compromiso, con libertad, con la participación de “los de arriba y los de abajo”, y luchar por el 6% del PBI para la educación, y mucho más, porque en realidad “no da para nada”. Aunque para los educadores, “no hay presupuesto que alcance”.  “Cuanto más recurso tenga la educación mejor se formará a la ciudadanía”, subrayó Soler.

Mencionar la desaparición de Julio durante años, las atrocidades de la dictadura, los tantos cuerpos que quedan por encontrar y la injusticia que brilla por la ausencia, fue inevitable. ¿Por qué cree que Julio Castro fue asesinado?, le cuestionó a Miguel un señor. Uno de los cientos que completaban la sala y apreciaba las palabras de ese hombre delgado, canoso, de muchos años, y voz  sabia. “No sé contestar con cien por ciento de convicción” esa pregunta, señaló Soler. Pero “creo que para la dictadura, Julio estorbaba”. Es que Julio era un hombre que se dedicaba a ayudar a las personas que necesitaban huir del momento que se vivía por esos años. “Julio era muy sensible a eso”. Trabajó incansablemente por salvar vidas uruguayas amenazadas por la dictadura. Por eso “estorbaba”, reiteró Soler. "Julio era un hombre que jamás se lo vio con un arma ni en un incidente violento. Julio era un hombre de paz, era un hombre bueno. Buenísimo". 

Miguel Soler.

sábado, 1 de agosto de 2015

Río de los pájaros pintados


"El Uruguay no es un río,
es un cielo azul que viaja.
Pintor de nubes: camino,
con sabor a mieles ruanas.


Río Uruguay. Fray Bentos, Río Negro. Mayo, 2014.

Los amores de la costa,
son amores sin destino,
camalotes de esperanza
que se va llevando el río…”

Aníbal Sampayo


jueves, 30 de julio de 2015

Visitante

Restaurante del Mercado del Puerto. Ciudad Vieja, Marzo 2011.

Los tambores suenan. Les dan la bienvenida a miles de turistas que desembarcan de inmensos cruceros. El barrio histórico los recibe de brazos abiertos. Artesanos, vendedores ambulantes, caricaturistas y músicos aprovechan la bolada para sacar provecho. Hasta el lustra botas saca sus buenos vintenes. Y los zombies que deambulan con tanta pasta base encima. Las peatonales Yacaré, Pérez Castellano y (parte de) Piedras seducen a los extranjeros con tanta historia en sus adoquines. Se cruzan y se encuentran en la fuente de agua que recorre el mundo: Es una de las fotos típicas del recuerdo montevideano, de la Ciudad Vieja. Los puestos de frutas y verduras, también son registrados por gringos, brasileños, tanos, franchutes, y cuanto europeo despega en estos suelos de antiguas batallas orientales. Los verduleros también. Todo es observado con admiración en el país del Pepe Mujica. Esta señora –coreana, japonesa, china- lo mismo da (todos son casi lo mismo) se hipnotiza frente a una pareja que demuestra cuán uruguayo es el tango. Es un sábado de verano. Pasado el mediodía. Cuando el Mercado del Puerto se desbunda y los visitantes hacen cola esperando una mesa mientras los del barrio los miramos desde afuera porque nuestros bolsillos no están capacitados para saborear esas parrillas, que bien conocemos. Salvo los compatriotas de la otra punta de la ciudad, los de la zona costera.  Mientras, borocotó borocotó chá chá retumban los tambores.

lunes, 27 de julio de 2015

Un sin fin

Comenzaba junio. La plaza Independencia se colmaba de mujeres y decenas de hombres. Alertaban por la violencia de género. Aquella vez, el grito había venido de la vecina orilla. Esta vez, de acá nomás: Paysandú. El lunes 20 le tocó a Yemina. Perdió la vida asesinada por su pareja –informaron los medios–. Los feminicidios suman 25. Y aún quedan seis meses para terminar el año. ¿Hasta cuándo? ¡Hasta cuándo! ¡¿Hasta cuándo?!


Son las 19.10. Mi televisor está encendido, por compañía nomás. Blanca Rodríguez mueve sus labios. Me niego a escucharla. Estoy harta de ver cómo las crónicas rojas alimentan los noticieros, de los “dramas”, asesinatos “brutales” y “crímenes que conmocionan”. Y eso es lo que informan en este instante. Nano mueve las manos, especula, señala lo que hay detrás. "Mujer de 21 años asesinada en Maldonado", dice la imagen. Al menos ya no lo adjetivan de “pasional”. Las muertes por violencia de género son una realidad. Y después, la imagen de la plaza Independencia. Otra vez, desde allí, la Coordinadora Feministas en Alerta y en las Calles llama al gobierno, a la prensa, a la sociedad. Reclaman y gritan. Gritan “Ni una menos, por favor”. "Ni una más". 

Marcha por feminicidio en la Av. 18 de Julio. Junio, 2015.

domingo, 26 de julio de 2015

La dorada de Toronto

El inicio parecía patético. Pero a Brian [Lozano] se le abrió el arco. A los 10 minutos del primer tiempo la clavó en el ángulo. Le pegó como endemoniado, y el mexicano de la punta de la barrera se durmió. Si hubiera cabeceado la bola se iba afuera y la historia, seguramente, hubiera sido más larga. Pero bastó ese gol. Los pibes de las sub 22 se llevaron la medalla, la de oro, la soñada de los Juegos Panamericanos en Toronto, Canadá. Como en 1983, en Caracas, Venezuela.

Aunque apenas un par de aplausos y sonrisas cuando Brian hizo temblar la red y algún que otro nervio de unos pocos espectadores (teniendo en cuenta lo amplio del boliche) cuando los aztecas atacaban al Guille De Amores que la gastó. La calle como un domingo cualquiera. Sin más festejo que un par de veteranos petrificados en la vereda, alguno que otro que pasaba, paraba y ojeaban la gran pantalla. Igual, ¡Uruguay Campeón, nomá!